BOYACÁ SE PONE LA RUANA Y SE VA DE FIESTA

El Bicentenario es una celebración en la que todo el país está de fiesta, en la que se conmemoran 200 años de libertad, 200 años de historia en donde se festejan y aplauden a los protagonistas de la independencia, de la música, las danzas, el teatro, la literatura y el arte en su máxima expresión. Boyacá, como principal escenario de la cultura abre sus puertas a todo tipo de público para que vengan a disfrutar de todos aquellos homenajes que desde distintos puntos de vista artísticos se resaltan en la región que fue testigo de una de las guerras más importantes en Colombia.

Fuimos y somos lo que desde hace 200 años nuestros antepasados y hasta nosotros mismos hemos ido construyendo paulatinamente, las costumbres, la sangre, la historia, las huellas y hasta el color de nuestra piel hacen parte de esta importante conmemoración.

Hemos sido marcados por los pasos que batallaron más de cien militantes en busca de la anhelada libertad, esa que en su momento fue una utopía contrastada por el ensueño de un combatiente que se transportaba por las tierras y los prados verdes en su caballo blanco, Bolívar, acompañado de centenares de hombres que iban tras un sueño, tras un mismo objetivo, caminando en las penumbras, aguantando enfermedades, climas extremos de frío, calor, lluvia y hambre fueron algunas de las situaciones por las que tuvieron que pasar para dar su vida hacia la libertad, empuñando sus armas hasta lograr la rendición del oponente y conseguir la victoria, la autonomía de todo un país que luchaba incansablemente por aquel mismo fin, una nación que hoy deja en la historia uno de los legados más relevantes y significativos, el Grito de Independencia.

¿Qué sería de nosotros donde no hubiera sucedido así? Es una duda que hoy nos atraviesa, pero manteniendo la cabeza en alto y con firmeza en la palabra hoy los colombianos sabemos que somos libres y que llevamos con orgullo en nuestros corazones el color de la bandera; amarillo, azul y rojo, admitiendo que hacemos parte de los mulatos y mestizos que crecieron sobre éstas tierras, las mismas que se jactan con orgullo de la belleza y la variedad natural en flora y fauna existente en sus montañas coloreadas con el verde manto de la naturaleza en donde crecen plantas y árboles poseedores de frutos de miles de colores que dejan una fusión inexplicable de aromas y sabores en nuestros sentidos.

Tunja, capital del departamento de Boyacá

fue el centro de la celebración en donde se expusieron diferentes escenarios con distintas temáticas y enfoques, actos culturales, conferencias y conversatorios tuvieron lugar en la ciudad, los asistentes fueron quienes disfrutaron de las múltiples actividades realizadas y además se fomentó el reconocimiento de las riquezas que posee el departamento. El 7 de agosto del 2019 fue el día en el que se conmemoró la Batalla de Boyacá efectuada hace 200 años en el puente de la misma región, considerado Patrimonio Cultural de la Nación debido a la batalla libertadora que tuvo paso por dichos territorios.

Hablando de historia y celebraciones, no se puede dejar de mencionar el Festival Internacional de la Cultura (F.I.C) una importante festividad Boyacence que conmemora el Bicentenario y la cultura en todo su esplendor, pues pretende dar a conocer las diferentes representaciones artísticas que existen en el departamento de Boyacá y por su puesto en la nación ya que cada año cuenta con múltiples personajes que dejan el nombre de la cultura colombiana en alto y que por su puesto se trasladan a Tunja a impartir gran parte de sus conocimientos y aptitudes. Dentro de las áreas a destacar de éste importante evento se encuentran las artes plásticas y visuales, cine, danzas, cuentería, literatura, música, teatro y patrimonio cultural. Este evento tuvo inicio en el año de 1973 como ¨La semana de la Cultura¨ acontecimiento que con el tiempo fue tomando fuerza y creciendo hasta llegar a ser un festival internacional con relevancia a nivel de América Latina, reuniendo así a gran parte de la población que desea salir de la rutina y visitar uno de los cientos de eventos que se llevan a cabo durante esta muestra cultural.

Este año el FIC en su versión 47 El Bicentenario de Libertad, tuvo apertura el 20 de julio y culminó el 7 de agosto del 2019. La programación de esta versión estuvo acompañada de artistas de talla nacional e internacional que le dieron vida, sentido y musicalidad a este festejo, haciendo que miles de visitantes de otras regiones acudieran a la fría ciudad tunjana a apreciar la cultura que endulza a la comunidad colombiana cada año. Sin embargo, eso no fue todo pues muchos de los eventos organizados por este festival fueron efectuados en ciudades aledañas a Tunja tales como Paipa, Duitama y Sogamoso en donde también se vivió la fiesta y se disfrutó del jolgorio Boyacence al mejor estilo colombiano.

La memoria se conserva a través del arte y de las múltiples expresiones culturales que se desarrollan día a día en nuestro país, una de las áreas que tuvo el FIC fue la de Artes Plásticas y Visuales que estuvo encargada de llevar a cabo diversas actividades desde temáticas como la memoria, la globalidad teniendo en cuenta la pluriculturalidad y la historia que posee Colombia. Los asistentes pudieron acudir a laboratorios de creación de cuerpo, procesos artísticos experimentales, búsquedas creativas, conversatorios, diálogos, conferencias, ponencias y talleres que abordaban asuntos del Bicentenario y la libertad enfocados en ésta área. Dichas acciones fueron realizadas por medio de ArteCircuitos en una serie de espacios dentro de la ciudad abiertos a todo tipo de público.

Por otro lado, está el área de la Cinematografía, la cual busca resaltar el talento del gremio cineasta boyacense brindando espacios para apreciar el cine local y participar en una serie de talleres y actividades que aporten al talento y al conocimiento de los interesados en el séptimo arte.

¨Cuentos por la libertad¨ es la consigna con la cual cuenteros, copleros, palabreros y divulgadores de historias estuvieron presentes en el FIC en el área de Cuentería, un espacio que se generó con el fin de transformar la cotidianidad y conocer historias propias conmemorando así el Bicentenario y la narración oral que nunca para.

Adornando las franjas culturales llevadas a cabo en este importante festival, se encuentran las Danzas, representadas a través de cuatro compañías que se dieron a conocer en el ¨Festival de Sumercé¨ además de las múltiples experiencias danzarías para los asistentes que desearan aprender más de este campo colmado de color y movimientos. A esto se añade el área de la Literatura, siendo ésta una invitación al conocimiento de la misma a través de homenajes, presentación de libros, talleres de creación literaria, conferencias y conversatorios con una diversidad de temas interesantes para todo tipo de público.

Debo agregar que, si algo suscita felicidad en cualquier tipo de población, es la música, pues es una representación cultural que pone a todos los asistentes a bailar, sentir y cantar; este año el FIC contó con la participación de múltiples artistas que le dieron vida, son y eco a cada uno de los espacios que se abrieron para éste importante celebración, una festividad que tuvo gran acogida por el público. Más aún, está el área de Patrimonio Cultural integrado por tres ambientes: – Investigación y creación en los campos de artes y oficios asociados al tejido, historias de caminos como espacios culturales, diversidad etnoliüística y experiencias de formación y transmisión de saberes socioculturales. – Músicas Autóctonas: Instrumentos, sonoridades y oralidad. Y – Museología, centros históricos, bienes de interés cultural. Todo un recorrido histórico y de memoria que sin duda alguna dejó sin palabras a todo aquel que se interesó por asistir a esta gama cultural que también contó con la asistencia de países como México, Estados Unidos, Argentina y Bolivia. Y departamentos como Cundinamarca, Meta, Valle del Cauca y Cauca.

Además, el Teatro también estuvo presente desarrollando obras de arte como el teatro calle, sala, magia y títeres, galardonados por importantes artistas que acudieron a departamento a demostrar todo su talento en el Festival de Sumercé. Los escenarios locales tuvieron 22 agrupaciones colombianas teatrales que desarrollaron cerca de 63 presentaciones en las distintas escenografías ubicadas por Boyacá.

Todo esto en un solo departamento, demostrando que la unión hace la fuerza y que desde que somos libres las ideas, el arte y la cultura toman vigor y una energía más agradable para artistas y espectadores. Boyacá, cuna del Bicentenario de Libertad, se pone la ruana y el sombrero y se va de fiesta.